24/03/2025.
Hoy fue mi primer día de prácticas , y aunque llegué con nervios, terminó siendo una experiencia sorprendentemente buena. Desde el inicio, el titular del grupo me brindó mucho apoyo, lo que me ayudó a sentirme más segura en el aula. Su disposición para orientarme y darme espacio para desenvolverme hizo que todo fluyera mejor de lo que esperaba.
El grupo es muy participativo y respetuoso, lo que facilitó la dinámica de la clase. A pesar de algunos inconvenientes, como la falta de un proyector que tenía planeado usar para una actividad, logré adaptar la estrategia sobre la marcha.
Al final de la jornada, me sentí satisfecha con el resultado. No solo logré desarrollar mi planeación, sino que también confirmé que la flexibilidad y la actitud positiva son esenciales en el aula. Fue un gran inicio, y estoy emocionada por lo que vendrá en los próximos días.
25/03/2025.
Llegué temprano a la escuela, pero desde que entré supe que sería un día complicado. La escuela esta en construcción y mi salón estaba justo enfrente de la obra. El ruido de las máquinas era fuerte y constante. Apenas entraron los niños, ya se notaba la incomodidad. Algunos se tapaban los oídos, otros miraban por la ventana con curiosidad. Intenté empezar la clase, pero era difícil hablar por encima del ruido. A cada rato tenía que repetir las instrucciones porque los niños no me escuchaban bien.
El estrés fue aumentando con el paso de las horas. Cuando lograba que trabajaran en silencio, de repente sonaba un estruendo y todo el grupo se distraía. Me dolía la cabeza de tanto esfuerzo por hacerme entender y mantener el control. Al final del día, me sent agotada. Fue difícil mantener la paciencia y la atención del grupo con tanto ruido. Apenas sonó la campana, sentí un alivio. Recogí mis cosas y salí con la esperanza de que al día siguiente fuera más tranquilo.
26/03/2025.
El dia de hoy llegué a la escuela y, para mi alivio, el ruido de la construcción era menor que en días anteriores. Aun así, seguía presente de fondo: martillazos ocasionales, conversaciones de los trabajadores y alguna que otra máquina funcionando. La tarde transcurrió con relativa normalidad hasta que llegó la hora de educación física. Justo cuando los niños estaban emocionados por salir, nos informaron que no podríamos usar el patio porque había materiales de construcción esparcidos y era peligroso.
Los niños se desanimaron de inmediato. Algunos se quejaron, otros preguntaron qué haríamos en su lugar. No tenía nada planeado, así que tuve que improvisar, les propuse hacer juegos de movimiento dentro del salón: dinámicas de coordinación, pequeños retos de equilibrio y un juegos. Al principio, no todos estaban convencidos, pero poco a poco se fueron animando. Al final, la actividad resultó divertida y logramos aprovechar el tiempo sin que sintieran que perdieron su clase.
Fue un día menos caótico, pero aún con desafíos. Me fui con la satisfacción de haber resuelto el problema sin que el grupo perdiera el ánimo.
27/03/2025.
Desde la tarde el ambiente en la escuela se sentía diferente. No habría clases, pero la jornada no sería menos desafiante: sería mi primera junta con los padres de familia, acompañadndo a mi maestro titular. La reunión inició con la intervención del maestro titular, quien explicó los avances del grupo, las áreas de oportunidad y las estrategias que se implementarían. Mientras hablaba, yo observaba con atención, tomando nota de cómo manejaba cada situación.
Para mi sorpresa, los padres escucharon con interés y algunos incluso hicieron preguntas, lo que me permitió interactuar con ellos de manera más cercana.
28/03/2025.
El día comenzó con un ambiente distinto en la escuela, no había niños corriendo por los pasillos ni el bullicio habitual de la mañana. En su lugar, el aula de reuniones estaba llena de maestros, algunos conversando animadamente y otros revisando sus apuntes antes de comenzar. Era mi primer Consejo Técnico Escolar, y aunque no sabía exactamente qué esperar, estaba lista para aprender.
La reunión inició con la revisión de avances y estrategias para mejorar el aprendizaje, los docentes compartieron experiencias y preocupaciones, y me sorprendió lo enriquecedor que era escuchar sus reflexiones. Hubo debates, acuerdos y momentos de platica.
Al final, entendí la importancia de estos espacios: más que reuniones, son oportunidades para fortalecer el trabajo en equipo y mejorar nuestra labor educativa. Fue un día diferente, pero lleno de aprendizaje.
31/03/2025
El dia de hoy había planeado una dinámica interactiva en la que cada estudiante debía compartir información investigada previamente en casa, como parte de una tarea asignada. Sin embargo, al preguntarles sobre lo que habían encontrado, noté rostros de incertidumbre, el silencio se hizo presente. Algunos bajaron la mirada y otros intentaron recordar algo de lo que, quizá, habían leído de manera apresurada. Fue en ese momento cuando comprendí que la tarea no se había realizado como esperaba.
El reto era evidente: ¿cómo continuar con la actividad si la base de la misma, la información previa, no estaba disponible? Respiré hondo y ajusté la estrategia sobre la marcha. En lugar de detener la sesión, propuse convertir el problema en una oportunidad. Dividí a los estudiantes en pequeños grupos y les proporcioné materiales impresos que tenía como respaldo. Juntos, analizamos textos, discutimos ideas y elaboramos respuestas de manera colaborativa, el resultado fue mejor de lo que imaginé. Aunque la falta de material previo complicó el inicio, el trabajo en equipo permitió que los niños construyeran conocimiento en el momento. Al finalizar el dia, reflexioné sobre la importancia de la flexibilidad en la enseñanza. Si bien la planificación es clave, la capacidad de adaptación ante los imprevistos puede marcar la diferencia entre una clase frustrante y una experiencia de aprendizaje significativa.
01/04/2025.
Desde el momento en que crucé la puerta del aula, supe que sería un día especial, la emoción estaba presente en cada rincón, tanto en mí como en mis estudiantes. Hoy nos acompañaría mi maestro observador de la ENOL, una visita que, aunque podía generar nervios, también representaba una gran oportunidad para demostrar el trabajo que veníamos construyendo juntos.
Los niños parecían percibir la importancia del momento y, con una energía contagiosa, se dispusieron a participar en cada actividad. Desde el inicio, todo fluyó de manera armoniosa: respondían con entusiasmo, compartían sus ideas sin temor y trabajaban en equipo con una coordinación sorprendente. La dinámica, superó mis expectativasy mientras guiaba la actividad, podía sentir la mirada atenta de mi maestro.
Al finalizar la jornada, el maestro se acercó con una sonrisa y unas palabras de reconocimiento. Me felicitó por la manera en que había logrado captar la atención del grupo y fomentar su participación activa. También me dio algunas recomendaciones valiosas, que recibí con gratitud, pues sé que cada consejo es una oportunidad de crecimiento, termine el dia feliz, hoy fue un día muy bueno, de esos que refuerzan la pasión por esta hermosa profesión
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02/04/2025.
Las actividades del dia de hoy se desarrollaron según lo previsto. Hubo momentos de concentración, algunas dudas que resolvimos juntos y también pequeños instantes de dispersión, como es natural en cualquier grupo de niños. Sin embargo, con un poco de guía, logramos retomar el ritmo sin problemas.
El resto de la jornada transcurrió con normalidad. No hubo grandes retos ni sorpresas, solo el fluir de la enseñanza en su estado más cotidiano: preguntas, respuestas, aprendizajes compartidos y la satisfacción de ver cómo poco a poco los niños avanzaban en su proceso.








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